Limpiar manchas de humo por un incendio

A quién no se le ha olvidado alguna vez una sartén o una cazuela en el fuego y como consecuencia ha tenido un pequeño incendio en casa? A mucha personas. Después de apagar debidamente el fuego y después de pasado el susto, hay que proceder a la retirada de elementos quemados y la limpieza de manchas de humo de suelo, paredes azulejadas u otras superficies.

Para hacer una limpieza eficiente, primero debemos rascar firmemente, después hay que frotar bien para retirar las partículas de suciedad y de humo y el efecto ennegrecedor producido por el calor.

Después de eliminar los restos más desprendibles en nuestra empresa de servicio de limpieza, debemos proceder a limpiar las manchas más incrustadas, para lo cual lo mejor es utilizar amoniaco sin rebajar, pero debido a su fuerte olor, la limpieza debe de realizarse con las ventanas abiertas para ventilar y siempre utilizar mascarilla para no respirar los vapores que desprende el amoniaco.

Para conseguir un mejor resultado, primero debemos dejar actuar el producto y seguidamente frotar. Para retirar los restos mejor, se puede utilizar un estropajo suave, tiene que ser suave para evitar rayar la superficie.

Si con esta forma de limpieza las manchas persisten, entonces será necesario emplear alguno de los productos específicos existentes en el mercado, para la eliminación de grasas carbonizadas o resinas en áreas que estén en contacto con el fuego o el humo.